sábado, 16 de mayo de 2009

Lo siento


Vives feliz, aparte del mundo, nada parece malo salvo tus problemas, pero un día, el que menos te esperas, te das cuenta de que tú también eres mortal. Tú, que hasta hace un momento pensabas en los asuntos más triviales e insustanciales, tú, que en tu pequeño y reducido mundo de banalidades pensabas que tus problemas eran únicos e irreparables, que nada es más importante que cualquier tontería en la que estuvieras pensado.
Pero de repente, como una revelación, te dan una noticia que te hace cambiar de opinión. Eres joven, te queda mucha vida…pero él también, y está muerto.
No sabes si es ese sentimiento de inquietud, de no querer desperdiciar tu vida, de querer hacer algo de utilidad con ella, algo que haga que en el momento de morir no te arrepientas de haber vivido…no sabes si lo que sientes es culpabilidad.
Sabes que no es tu culpa, que se lo buscó, pero aún así no puedes alejar esa pregunta de tu mente: ¿Y si…?
¿Y si lo hubieras ayudado? ¿y si le hubieras dicho unas palabras de aliento? ¿y si no se hubiera sentido tan solo? ¿y si cuando te hablaba buscaba ayuda?¿y si tu no hubieras estado tan ocupada pensando en ti y le hubieras tendido tu mano? …
¿Por qué el mundo es tan poco empático? ¿Por qué nadie hace nada por los demás? ¿Por qué superponemos cualquier tontería a hacer algo bueno?¿Por que piensas que podrías ayudar a alguien pero no lo intentas? ¿Por qué te sientes culpable…si no sabías siquiera su nombre?
Ahora ya no puedes ayudarlo, no puedes decirle que lo apoyas…solo sentirte inútilmente culpable por algo que no es culpa tuya.
Solo puedes pensar en todo lo que esto te hace sentir, sentirte mal… aprender una lección de vida, aprender a vivir sin dejarte guiar por el egoísmo y darte cuenta de que si estas en una situación parecida nadie te ayudará, todo el mundo estará ocupado, viviendo en su burbuja.
Ahora estás muerto, ya no puedo decirte que te ayudes a ti mismo, que dejes esa mierda, y que estás desperdiciando tu vida. Solo puedo decirte que lo siento, que siento haber sido egoísta, que siento no haberte ayudado, que siento haber tenido miedo, haber sido tan cobarde y poco humana.
Lo siento, perdoname.
Dedicado al chico sin nombre que ya no puede leer esto.

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